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Historia

Historia

Orígenes del queso

El queso es un alimento que se ha consumido desde los tiempos más antiguos y que ha llegado hasta nuestros días conservando las técnicas de elaboración originales. La historia del queso es la historia de la civilización.

Hay evidencias que demuestran que hace más de cinco mil años ya se elaboraba queso en la Mesopotamia asiática. Cuenta la historia que por casualidad un árabe descubrió que la leche que era transportada en bolsas de cuero al combinarse con el calor del desierto, iniciaba un proceso de fermentación que coagulaba la leche. El movimiento del viaje separaba el suero de la cuajada y daba lugar a un queso muy primitivo que para nada disgustó al viajero.

Así nació el queso.

Su valor como alimento altamente proteico y duradero aumentó en las antiguas culturas del Mediterráneo, y fueron los Romanos los que lo difundieron a lo largo de sus conquistas.

Los monjes benedictinos, por su parte, cumplieron un destacado rol tanto descubriendo la importancia del añejamiento para generar quesos de pasta dura, como registrando sus recetas para la veraz transmisión de los secretos de su elaboración.

Con el correr del tiempo cada cultura experimentó y desarrolló variedades que le son propias y los caracterizan: los franceses y su Roquefort, los ingleses con el Cheddar, los italianos a través de distintas variedades de quesos de pasta dura, los holandeses con el Gouda y los suizos con el Emmenthal y el Gruyere.

En los Alpes suizos, los pastores, ya desde el siglo XI elaboraban los quesos durante el verano para soportar los largos y duros inviernos del hemisferio norte. Los suizos han elaborado estos productos durante casi mil años, quizá por eso hoy son sinónimo de excelencia en el arte y la ciencia de fabricar quesos.

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